Doña Carmen, preocupada porque sus dos hijos siguen solteros a pesar de años de rezos en la ciudad, pide un cambio y decide probar con un templo de mala fama. Leandro, el hijo menor, rehúye el negocio familiar y vive expuesto a la violencia en la frontera, mientras Esteban, el hermano mayor, está absorbido por el trabajo y no se inquieta por casarse. La tensión aumenta cuando una discusión familiar estalla por el comportamiento agresivo de un hombre hacia dos hermanas. Al final, Elena convence a Eli para buscar ayuda en la ciudad, dejando en el aire cómo enfrentarán la situación familiar y social.