Leandro se apresura a llevar a Clara al hospital materno tras descubrir que ella creyó erróneamente que su bebé tenía malformaciones. Esto ocurrió porque Leandro falsificó un reporte prenatal para convencerla de abortar, generando una grave traición. En el camino, se da la orden de llegar en tres minutos o sufrirán una penalización por demora. Mientras Clara intenta mantenerse calmada para el procedimiento, la tensión aumenta por la urgencia y el engaño revelado. El episodio termina con la incertidumbre de si llegarán a tiempo y cómo enfrentarán las consecuencias del engaño.