Clari enfrenta un embarazo con malformaciones fetales y Toni la lleva a un hospital recomendado para un chequeo detallado. El médico confirma los problemas cardíacos y físicos del feto y sugiere interrumpir el embarazo para evitar sufrimientos futuros. Clari rechaza la idea y exige una segunda opinión, lo que provoca una disputa con el médico. Toni intenta calmar la situación mientras Eli muestra preocupación por Clari. Finalmente, se decide que Clari aceptará la operación esa misma tarde, dejando abierta la incertidumbre sobre las consecuencias emocionales y médicas de esta decisión.