Jimena enfrenta la acusación de haber invocado una bestia feroz que trae desastre al reino. Su padre insiste en sacrificarla, pero ella revela que fue Rita quien transfirió el peligroso Nictohierro a su poder para dañarla. Sergio, con quien Jimena cultivaba su energía espiritual, traicionó su confianza, habiendo reemplazado a un hombre bestia de alto rango por un hombre rata de bajo nivel para impedir que progresara. Rita se apropia de la habilidad de invocación de Jimena y anuncia que no descansará hasta destruirla, preparando un enfrentamiento con consecuencias mortales aún por resolver.