En este episodio, Jimena enfrenta la acusación de ser una bruja peligrosa tras la aparente muerte del Caballo Dragón, una bestia divina ancestral. Los demás creen que la criatura muerta es un Nictohierro, responsable de ampliar la oscuridad, pero la falta de señales típicas revela que el Caballo Dragón aún vive. Jimena es condenada a morir para evitar una supuesta destrucción, mientras una mujer planea tomar el control del arte de domar. Al final, la revelación de que el Caballo Dragón sigue vivo desata una amenaza mortal sobre todos.