Jimena insiste en elegir a una vieja serpiente como su bestia de compañía, desatando la desaprobación de su hermana, quien la presiona para optar por una criatura más poderosa y respaldar su posición en el cultivo. Ante el rechazo, la hermana amenaza con revelar el poder oculto de Jimena. Un hombre bestia aparece y propone un pacto con Jimena, revelando que oculta su verdadera identidad como Soberano del Cielo. La apariencia atractiva de la serpiente desafía las expectativas y aumenta la tensión, mientras otra persona advierte que si la serpiente muere, Jimena deberá aceptar a Sergio, desatando una confrontación directa.