Bruno exige a Lena que le pague una compensación por todos los objetos y gastos durante su relación, calculando una cifra exorbitante en cristales titánicos. Lena se resiste, pero finalmente acepta pagar una cantidad menor para cerrar el conflicto. La negociación tensa revela el costo real y la frialdad entre ambos, mientras una tercera persona interviene para expulsar a Bruno de la zona solemne de la escuela. Antes de irse, Lena le avisa que debe devolver su beca en tres días, dejando abierto un conflicto pendiente sobre su futuro en la academia.