Bruno, expulsado por su bajo nivel de despertar, regresa a la academia en la segunda ronda del despertar buscando una segunda oportunidad para mejorar su talento. Los estudiantes lo rechazan y lo ridiculizan, mientras que su antigua amiga Yolanda, también fracasada en el despertar, lo defiende. La tensión aumenta hasta que el director interviene, reiterando la expulsión de Bruno y rechazando su retorno por su nivel F. Sin embargo, Bruno desafía la certeza del director, insinuando que su verdadero nivel podría ser más alto, poniendo en duda el sistema y su expulsión definitiva.