En su cumpleaños número 20, Elisa enfrenta la presión de cumplir un pacto familiar y casarse con el heredero de los López, pero ella rechaza esa idea. Mientras celebra, un hombre la acusa de ser débil y solo interesada en vivir cómodamente, no de buscar venganza por la muerte violenta de sus padres hace 12 años. La confrontación se intensifica cuando el hombre amenaza y ordena a sus seguidores capturarla para forzarla a ser una esposa más en un clan. Un protector defiende a Elisa y acepta pelear en su lugar, dejando la tensión abierta a la lucha por su libertad.