Alejandro López enfrenta críticas por fallar en proteger a Elisa, su prometida, quien ha sufrido un intento de ataque con armas. A pesar de la amenaza, Alejandro se siente superior y justifica cancelar la boda. Mientras tanto, en una reunión para repartir territorios, los rivales cuestionan la autoridad de Elisa, la nueva líder de los García, y desprecian su capacidad para gobernar. Un enfrentamiento verbal con una matriarca muestra la resistencia al liderazgo de Elisa, dejando abierto el conflicto sobre su legitimidad y el futuro poder familiar, mientras Alejandro planea imponerse con una declaración a la Madrina Dragón.