Elisa enfrenta constantes reproches de su abuela, quien la considera inútil y duda de su capacidad para mantener el honor familiar. La joven recuerda la muerte de sus padres y cómo fue enviada a entrenar en la montaña para buscar venganza, pero los asesinos desaparecieron. Ante la falta de avances, Elisa decide mantener su fuerza oculta y esperar el momento adecuado. La abuela decide que Elisa debe unirse a la familia López y casarse con Alejandro para asegurar la integridad familiar, aunque Elisa cuestiona la decisión y contempla su futuro matrimonio mientras acepta resignadamente su destino.