En vísperas de la ceremonia, la Sra. Azucena coordina un golpe: infiltrar gente en las cuatro torres de vigilancia, bloquear pasillos y usar fuegos artificiales como señal. Sus hombres deben sincronizar rutas y cambios de guardia al segundo, seguir a la guardia y tomar el control sin piedad; las espadas están listas. Tras la ceremonia planean destituir y encarcelar a la Reina Isabela y recuperar el poder de la tribu del fénix; Jime ayudaría a revivir el ave negra. Alguien escucha y dice: "Ya los oí", dejando el complot en riesgo.