Durante la ceremonia de mayoría de edad de Jimena, un discurso público revela que Jimena no es hija biológica de la Reina Isabela sino de Azucena. El anuncio provoca rechazo: asistentes claman que la sangre de la tribu no debe mezclarse y se cuestiona la legitimidad de la heredera. La mujer que confiesa pide la abdicación de Isabela y presenta a Jimena como el enlace entre dos tribus; un hombre declara que será rey emérito y se menciona al Príncipe Enzo. La coronación queda en suspenso mientras la Reina debe decidir si cede el trono.