Carolina admite a su madre que tomó unas píldoras que un pájaro trajo de la reina; su madre la acusa de ser manipulada, la agrede y la reprende, asegurando que arruinó su futuro. Cambia la escena a la ceremonia de prueba: la Princesa Jimena recibe la bendición del tótem pero no puede mover el sello dorado. Anuncian que tiene tres días para lograrlo o no será reina; un responsable culpa la debilidad de la rama secundaria y advierte que dieciséis años de planes quedan en peligro. El episodio termina con el plazo abierto y la incertidumbre.