Maite Baro enfrenta la condena de reencarnar una y otra vez por no haber cumplido su misión de redimir a la familia Baro tras morir trágicamente tres veces. En esta vida, está rodeada de enemigos que quieren verla muerta, y se resiste a abandonar su lucha, incluso amenazando con vengarse de quienes la humillaron. Mientras planea ir por una mujer que se parece a ella, otro aliado propone huir del canciller para sobrevivir. Al final, Maite se ve obligada a actuar sola, enfrentando un peligro inminente que cambia el rumbo del enfrentamiento.