En este episodio, Maite enfrenta el descontento y la presión de las mujeres que la acusan de obedecer sin cuestionar las órdenes abusivas de la señora y Laura. Mientras trata de entender qué tramaban, Maite se siente repentinamente mareada y debe ser asistida para descansar, lo que aumenta la tensión entre los presentes. Paralelamente, se revela una conspiración para cocinar a un animal peludo traído por Laura, lo que intensifica el conflicto. El episodio termina con la incertidumbre sobre la salud de Maite y la amenaza latente que enfrentan todos.