Rubén sigue dudando de que Nuria sea paciente, a pesar de que ella ha cumplido todas las pruebas. Cuando Nuria accidentalmente consume mariscos, a los que es alérgica, debe ser llevada al hospital, aumentando la preocupación de Rubén. Eva es acusada de romper un álbum a propósito para culpar a Nuria, pero ella niega las acusaciones pidiendo no perder la confianza de Rubén. Eva enfrenta la posibilidad de perder su favor y revela un acuerdo para entregar dinero si cumple una tarea. El episodio termina con Nuria recuperándose y Eva prometiendo nunca dejarla regresar a un lugar peligroso, abriendo una duda sobre su futuro inmediato.