En este episodio, Nuria, una paciente psiquiátrica, causa una confrontación al pedir que la golpeen, un pedido inusual que sorprende a quienes la rodean. Rubén intenta defenderla al revelar que ella rompió regalos y una foto familiar, culpando a su hermana Eva de esas acciones. Nuria expresa su dolor por haber sido rechazada y maltratada fuera del hogar durante diez años mientras su familia prefería a otra. Aunque diagnosticada con enfermedad mental, se mantiene firme en su versión, generando dudas entre los presentes. El episodio termina con la incertidumbre sobre la verdad de su relato y las verdaderas dinámicas familiares.