Diego sigue dedicado a cuidar el hogar mientras espera el regreso de Diana, quien desapareció hace ocho años. Su madre y otra persona cuestionan su lealtad hacia Diana y lo presionan para que olvide a la joven, sugiriendo que podría estar con otros. Diego se niega a abandonarla y enfrenta críticas, incluso sobre posibles consecuencias económicas si se casa con ella. Pese a las dudas y amenazas, Diego decide que apoyará a Diana sin importar su situación actual. El episodio termina con Diego firme en su compromiso, dejando abierta la incertidumbre sobre el destino de Diana y su relación.