Lux irrumpe en la casa de Hugo para confrontarlo sobre el secuestro y maltrato de Míriam, revelando su decepción por su indiferencia como padre. La tensión crece cuando Lux acusa a Hugo de fingir no saber nada, y exige la presencia de Rosa, quien aparece visiblemente herida y acusa a Lux de ser la responsable de su estado. Enfrentados, los personajes se acusan mutuamente, mientras Lux intenta detener la violencia, pero el conflicto queda abierto con la relación familiar rota y sin solución clara.