Lux enfrenta una tensa confrontación al llegar a una reunión donde Mónica, la segunda esposa de Hugo y madrastra de su hija Miriam, la recibe con hostilidad. Mónica acusa a Lux de intentar interferir en la familia Talves, exigiendo que entregue a su hija y amenazándola con violencia. Lux se mantiene firme pese a la presión, mientras que Hugo intenta mediar para evitar una pelea. Finalmente, Mónica menciona que la abuela de Lux está gravemente enferma y le propone un trato: si sirve bien y genera bienestar, podría permitirle verla por última vez, complicando las emociones y decisiones de Lux en el momento crucial.