Elsa recibe la noticia de que está embarazada y comparte su alegría interiormente, pero enfrenta riesgo por su estado temprano. Mientras tanto, Luis aparece inesperadamente y le pide que visite a su padre, quien aceptó a Dylan. Elsa se niega, posponiendo la visita hasta un cumpleaños familiar, y Luis le encarga traer regalos. Entre la presión familiar y la preocupación por el embarazo, Elsa intenta contactar a Dylan sin éxito. Finalmente, recibe un mensaje frío pidiéndole que aborte, lo que pone en duda su decisión y marca un dilema crucial para el próximo paso.