Elsa enfrenta a Dylan tras descubrir que estuvo ausente durante meses y volvió con otra mujer a quien dejó embarazada. Dylan revela que investigaba el desfile de moda de la familia Ruiz para asegurar el éxito de su negocio, pero Elsa lo confronta por su infidelidad y falta de lealtad hacia su matrimonio. La discusión escalada revela resentimientos antiguos, con Elsa pidiendo divorcio y Dylan exigiendo que ella ignore su engaño si quiere seguir como su esposa. La tensión crece al cuestionarse la protección de Selina y las consecuencias para ambos embarazos, dejando el futuro de su relación en un clímax incierto.