En este episodio, Elsa confronta a Selina, cuestionando la legitimidad del éxito de los Ramos y sugiriendo que fue gracias a ella y no a Dylan. Selina defiende su posición, recordando que fue su matrimonio con Dylan lo que les dio derechos y que también ayudó a la familia en tiempos difíciles. La tensión aumenta con insultos y acusaciones sobre el origen humilde de Selina y su influencia. La escena culmina con la revelación inesperada de Selina al afirmar ser hija del señor Ruiz, lo que cambia la dinámica del poder y deja abierta la incertidumbre sobre cómo afectará esta verdad a las relaciones familiares y empresariales.