En un banquete, la familia Santos exige 50 mil monedas o la cesión de los negocios de Yoli para permitir que la hermana mendiga de Yoli entre en la casa. Los Santos presionan, insultan y amenazan con excluir a la hermana si no se entrega el dinero. Yoli se niega a entregar sus bienes. Ante la humillación, otra persona interviene y declara que entrega inmediatamente todas sus tiendas a la hermana de Yoli, y que ninguna pertenecerá a los Santos. El giro redistribuye la propiedad y deja a los Santos sin control directo; la confrontación por las tiendas queda abierta.