Un avión, el vuelo 8236, ha perdido el control sobre la peligrosa Montaña de Dragón a 1.300 km del destino; el piloto no puede manejar la ruta de gran altitud. La torre responde y escucha la voz de un niño: Carlos, que insiste "de verdad puedo salvar a todos" y afirma recordar 12.000 horas de vuelo de una vida pasada. Su madre y otras voces se oponen. La señal se interrumpe mientras el radar confirma la deriva hacia un choque. Se activa el plan de emergencia y queda pendiente la decisión sobre permitir que el niño pilote.