Durante la cuenta regresiva para que el avión entre en piloto automático, la voz de cabina insta a sentarse; la narradora localiza la salida de emergencia en el asiento 11A y la considera el lugar más seguro. Recuerda que en su vida pasada sobrevivió porque su papá Carlos la protegió. En paralelo, ve a Blanca marcharse tras firmar el divorcio mientras su padre la suplica. Decidida a cambiar su destino, promete proteger a su papá y a todos en el avión; ahora debe decidir cómo evacuarlos bajo la inminente automatización.