En pleno vuelo hacia la peligrosa zona de la Montaña de Dragón, el capitán se desmaya y los pasajeros entran en pánico: un pasajero acusa al "hijo" de otro de provocar la crisis tras un empujón. Pablo y Blanca discuten mientras la cabina muestra signos de hipoxia a -40 °C (mareos, visión borrosa). El avión debe pasar a control manual o chocará contra las montañas. Ante la incapacidad del capitán y la urgencia, alguien se ofrece: "¡Yo lo haré!" El episodio queda en la decisión inmediata de quién pilotará y el riesgo aún sin resolverse.