En este episodio, un hombre acusa a Esmeralda, la princesa legítima, de haber sido envenenada con una droga prohibida encontrada en una copa de vino que coincide con la toxina en su sangre. Se revelan evidencias de cámaras de seguridad que prueban disputas internas y un plan para desgastar mental y físicamente a Esmeralda, considerada inútil por un grupo de hombres de nivel S. Mientras la tensión crece, se amenaza con más maltrato psicológico y físico para justificar su posible muerte. El episodio concluye con una confrontación abrupta que pone en riesgo la propuesta de resolver el conflicto en el registro civil.