Una mujer enfrenta una extorsión tras la muerte de su perro Bolita, amenazada con pagar 10 millones o ver a otro sufrir consecuencias. Ella niega haber actuado mal y acusa al hombre que la extorsiona, revelando que él es protegido por un nuevo consorte real, la Alteza Orquídea. La mujer activa una misión para contraatacar, exigiendo una indemnización por daño moral. Utiliza la ley que protege al perro Canelo, señalando el daño auditivo causado por la extorsionadora y reclama seis millones en compensación. El episodio termina con la presión sobre la extorsionadora para que pague o enfrente severas consecuencias legales.