Aurora Solís se reúne con Luis Mendoza para negociar la compra de contratos de alquiler. Aurora ofrece 400 mil, pero Luis rechaza el dinero y propone una apuesta: en tres meses, uno de ellos arruinará al otro. Ella acusa a Luis de acaparar locales para inflar precios, mientras él pide 700 mil y exige que en tres días le devuelvan los locales que ha tomado. La negociación se tensa y termina con una negativa firme de Luis. El episodio concluye con la incertidumbre sobre quién cederá primero en este enfrentamiento económico.