Luis confronta a Aurora y León sobre la presión para que ella firme un contrato que ceda el 30% de las acciones del paseo comercial. Mientras Luis presiona con amenazas y violencia, Aurora se niega rotundamente, desafiando el poder de la familia Solís. La situación escala hasta que Luis ordena disparar, generando caos y miedo, pero se revela que no había francotiradores ni balas reales. El episodio termina con León avisando a Luis mientras la tensión se mantiene abierta, dejando en suspenso la próxima reacción frente al desafío de Aurora.