El protagonista acaba de evolucionar a la forma de Dragón Venenoso Sombrío, mejorando sus habilidades significativamente. Sus subordinados le suplican perdón y le juran lealtad, reconociendo su poder tras haberlo considerado inútil. Sin embargo, él los rechaza duramente y decide devorarlos para acumular puntos de evolución. Enseguida utiliza esos puntos para alcanzar su cuarta evolución, convirtiéndose en Serpiente Inframundo con nuevas habilidades. Al concluir, sugiere que otros miembros del clan son objetivos valiosos para su próxima cacería antes de una fiesta que ocurrirá en tres días, dejando abierta su próxima decisión y ataque.