Isabel enfrenta insultos y rechazo de su propia familia, quienes la culpan por su apariencia y la desprecian comparándola con Ana, la hija favorita y bella. En medio de acusaciones sobre su origen y falta de apoyo, Isabel lucha por demostrar su valía, ganando un premio nacional con ayuda de una aliada llamada Andy. Sin embargo, el hombre con quien está comprometida le confiesa, frente a todos, que nunca la quiso y prefiere a Ana, anunciando que no se casará con ella. Isabel queda humillada y en una posición incierta frente a su futuro.