En un refugio seguro, Daniela sufre hambre y presiona a Carlos para que consiga comida, pero él evita salir por el peligro de los zombis afuera. Cuando Carlos se lastima la mano, Daniela insiste en que Andrés, un hombre más valiente, salga a buscar provisiones. A pesar de la resistencia de Carlos, finalmente abre la puerta a Andrés, pero se burla de que no fue Daniela quien vino. De repente, Andrés es atacado por zombis, gritando por ayuda mientras Carlos observa con tensión. La situación se vuelve crítica y abre la tienda del sistema, preparando la siguiente acción clave.