Isabel está decidida a casarse con Alejandro Valdés, a pesar de las advertencias de su familia sobre la inestabilidad y mujeriegos antecedentes de él. Mientras ella acepta dejar su destino en manos de sus tíos, otra joven, Lucía, rechaza un matrimonio arreglado y enfrenta la presión familiar. En la boda doble de Isabel y Liliana, el esperado novio de Isabel no llega a tiempo, sembrando dudas y tensión en la ceremonia. El episodio termina con la incertidumbre sobre la llegada de Alejandro y el futuro incierto de Isabel tras esta ausencia inesperada.