Alejandro y Lucía, recién casados, chocan porque Alejandro quiere salir con amigos justo después de la boda. Lucía insiste en que cumpla su promesa y le da las llaves del auto, imponiendo regresar antes de las 11. A regañadientes, él acepta, pero ella vigila de cerca su salida y su regreso. Mientras Alejandro lidia con la presión de su nueva esposa, ella también enfrenta dudas sobre su autoridad en la familia. El episodio termina con Alejandro desconcertado ante la firmeza de Lucía, dejando abierta la tensión sobre su adaptación a la vida matrimonial.