Lucía enfrenta las duras reglas de la familia Mendoza tras casarse con Luis, donde las nueras deben encargarse de las tareas domésticas. Aunque Lucas no quiere comprometerse con ella, ella acepta la vida bajo ese techo para buscar estabilidad. La madre de Luis reprende a Lucía y Luis no la defiende, aumentando su frustración. Sin suegros opresivos esta vez, Lucía intenta acercarse a su cuñada, pero descubre que Luis pasó la noche en el cuarto de visitas, lo que provoca tensiones. Una amiga promete enfrentar a Luis por el maltrato, dejando la relación en un punto incierto.