Lucía acaba de casarse con Alejandro y busca ganarse la aceptación de la familia de él, especialmente sus suegros, a quienes ofrece un regalo y se esfuerza por mantener la paz familiar. Mientras se adapta a su nuevo rol, le ofrecen un empleo en la fábrica textil familiar, pero ella prefiere seguir en el periódico. Su madre política le encarga manejar las finanzas del hogar y el dinero de Alejandro, lo que causa tensión. Al final del episodio, una mujer aparece en la casa reclamando a Alejandro y se presenta como Elena, su amante, sorprendiendo a Lucía y complicando la situación.