Una mujer sufre un fuerte dolor de estómago tras una salida, y un hombre cercano le prepara una infusión de jengibre para aliviarla, advirtiéndole que le llevará al hospital si empeora. A pesar de su molestia, ella desestima el cuidado. Más tarde, se prepara para visitar sola a su familia, lo que provoca sorpresa y preocupación por parte de quienes la atienden, pues consideran que hacerlo sola trae mala suerte. Cuando el hombre se despierta, recibe la noticia y ordena que vayan tras ella, dejando el episodio con incertidumbre sobre lo que ocurrirá en ese viaje inesperado.