Beatriz regresa a su reino junto a su esposo, el príncipe Carlos del Norte, quien es bien valorado y visto como un posible heredero que podría competir por el poder con el Reino Este. Mientras la corte espera su llegada con expectativas, Inés, una mujer problemática vinculada a Beatriz, aparece causando tensión. La llegada de la pareja real enfrenta silencios y miradas críticas, especialmente hacia la procedencia del esposo y su modo de vida. El episodio termina con la familia enfrentando un reencuentro cargado de emociones y dudas sobre el futuro inmediato, dejando en suspenso la aceptación de Carlos en la corte.