Dos niños llegan a la casa de los Vega buscando ayuda para salvar a su madre enferma, pero son rechazados debido a la negativa de la familia a involucrarse o asumir obligaciones. Les permiten quedarse solo una noche, con la advertencia de no tocar nada. Mientras tanto, los niños enfrentan la angustia de que su madre pueda empeorar. Uno de ellos encuentra una flauta que recuerda a su madre y toca la melodía que ella les enseñó. Al final, un hombre reconoce a Camila tras siete años, cuestionando si finalmente lo perdona y regresa, dejando la situación abierta y llena de incertidumbre.