Dos niños entran en una casa donde tocan sin permiso una flauta que fue un recuerdo de amor, lo que enfurece al dueño, el señor Vega, quien los echa violentamente. Los niños suplican quedarse porque su madre está grave en el hospital y esperan con un cheque que les dio su abuelo para salvarla. Vega acusa el cheque de ser robado y los rechaza, pero la niña se arrodilla y exige que le entreguen los 30 mil que su madre necesita para vivir, desafiando la autoridad de Vega y dejando la situación en un tenso punto de confrontación sin resolución.