Un niño desesperado pide a un hombre llamado señor Vega que salve la vida de su madre, quien está grave. Aunque dudoso al principio, Vega acepta acompañarlo para investigar la situación, advirtiendo que mentir tendrá graves consecuencias para la familia. Al llegar al hospital, enfrentan a la abuela, que insiste en que el cuerpo de la madre debe ser donado para la ciencia en lugar de buscar tratamiento, justificando su decisión con los pagos médicos realizados. El niño suplica que le den una oportunidad a la mujer, dejando abierta la incertidumbre sobre su destino inmediato.