En un hospital, un niño clama desesperadamente a un hombre que firme la solicitud para operar a su madre enferma. El hombre, cuestionado por otros presentes, niega ser su padre, señalando que la madre, Camila, murió hace seis años, haciendo imposible que ella tenga hijos. El niño insiste en que el hombre es su padre porque lleva la misma piedra de jade que llevaba Camila. Sin embargo, enfrenta rechazo y le piden que se vaya. Mientras el hombre es llamado por su padre, el niño suplica una última vez que salve a su madre, dejando la situación en un tenso punto sin resolver.