En este episodio, Elena Luján enfrenta un torneo donde los combatientes despiertan titanes para pelear. La sorpresa salta con la aparición de un titán nivel A, un diente de sable, mucho más fuerte que los niveles previos, causando asombro y elevando las expectativas. La rivalidad aumenta cuando su hermano presume protección sobre ella y se menciona a Bruno, el mejor estudiante y novio de Elena, generando tensión entre espectadores. Justo cuando Bruno va a despertar su titán, ocurre un giro inesperado que deja en suspenso la próxima acción y el destino de los personajes.