Bruno desafía las críticas al anunciar que pretende lograr un segundo despertar, un logro reservado solo para titanes nivel S. A pesar de la oposición del director y algunos compañeros que consideran que no merece ni la energía limitada de la piedra, Yolanda defiende su derecho a intentarlo. Contra todo pronóstico, durante el ritual, la energía de Bruno comienza a aumentar de manera impresionante, superando incluso la de otros titanes poderosos. Su nivel F aparentemente no limita esta inesperada ascensión, dejando a todos sorprendidos y cuestionando lo imposible.