El protagonista recibe trescientos cristales titánicos de una mujer para comprar sangre de simio necesaria en su misión. Aunque sorprendido por la facilidad con que obtuvo el dinero, acepta y se dispone a absorber las tres gotas de sangre, clave para avanzar. Luego, llega ante la estatua del Rey Mono para iniciar la fusión, que activa un poder impresionante vinculado a la Academia Tortuga Negra. Reconociendo que este don requerirá pasar a una segunda fase, se prepara para acudir a la Academia al día siguiente y completar la siguiente etapa de su transformación.