Una mujer enfrenta la ambivalencia de un hombre que actúa de forma contradictoria: primero se muestra amable ofreciéndole un dulce, pero luego intenta atacarla. Sin embargo, debido a un contrato que los vincula, si uno muere, el otro sufre iguales consecuencias, lo que detiene la fatal agresión. La mujer mejora sus habilidades, desbloqueando poderes curativos y alquímicos, y mantiene un escudo protector. El episodio termina con ella advirtiendo que la próxima vez no se esconderá para evitar el conflicto, dejando en suspenso cómo manejarán esta tensa relación controlada por el contrato mortal.