Una mujer se ve obligada a desvestirse para que uno de sus esposos orcos le aplique un tratamiento médico en la espalda, pese a su incomodidad. Mientras él se queja de la dificultad para tratarse a sí mismo, otro observa los físicos de estos esposos, cuestionando por qué la original rechazó a un hombre perfecto llamado Hugo y prefirió a ellos. Aunque se supone que hay cuatro esposos orcos, solo aparecen tres, generando incertidumbre sobre la ausencia del cuarto. El episodio termina cuando un esposo le advierte que no se mueva, dejando un clima tenso y una decisión pendiente.